sábado, 26 de abril de 2014

Con los adolescentes es otra cosa

No podrás acunarlo. No te dejará supervisarlo cuando se baña. No podrás elegirle la ropa. Ni  decidir el largo de su pelo. No te contestará siempre. No te verá ni como Superman ni como La Mujer Maravilla. No te agradecerá lo que creas que estás haciendo por él.
Defenderá sus puntos de vista. Discutirá y cambiará de argumentos solamente para mortificarte. Se encerrará en su habitación. Preguntará por sus padres biológicos, a los que querrá conocer. Comerá mas o menos lo que a el le guste. No se preocupará de hábitos saludables. Cuestionará tus convicciones religiosas. Encontrará y te hará evidentes esos defectos tuyos que querés ocultar. Desestabilizará tu matrimonio, aliándose con vos o con tu cónyuge.
Habrá días en los que te preguntarás en qué te has metido. Tiempos en los que no verás nada positivo en haber incorporado a tu familia a un preadolescente o adolescente.
Pero te aseguro que de vez en cuando, aquí y allá, y siempre que vos y tu cónyuge se hayan entregado a ese desafío con sencillez, humildad y paciencia infinita, recibirán gratificaciones inmensas.
Ese chico o esa chica están en una etapa de sus vidas en la que se transforman en adultos. Ese tiempo dura unos cuantos años (demasiados dicen todos los padres), y es coincidente con una etapa en que nosotros, los adultos, empezamos a bajar el copete en nuestra autoridad de padres y hacemos el recorrido de respetar lo que los jóvenes tienen de adultos y a la vez continuar con la labor paterna en lo que todavía está en desarrollo.
Llevar a nuestra familia una persona de estas edades constituye un reto porque la adopción en ese momento va hacia un vínculo mucho mas horizontal, mas de igual a igual, mas de amigo a amigo, mas de compañeros.
Es por eso deseable que simpatices con el chico o chica que te proponés adoptar, y que descubras si el sentimiento es mutuo. Si se caen bien los dos entonces él se dejará adoptar y vos podrás cumplir con tu papel de padre.
Fijate si te caen bien los adolescentes en general. Preguntá a tus amigos que tienen alguno en la casa cómo son.
Nunca te decidas a adoptar si pensás que es una obra de bien, o que alguien tendrá algo que agradecerte.
Buscá mejor el encuentro entre dos personas, porque vos tenés mucho para dar y también mucho por recibir. Y al niño o joven le sucederá lo mismo.


Alejandro Olazábal

viernes, 25 de abril de 2014

La historia de María de los Ángeles

La historia de María de los Ángeles
   “Lo que nos pasó con María de los Ángeles fue una cosa mágica, un regalo de Dios”, aseguró Raúl, quien adoptó hace mucho tiempo una nena de 8 años. “Cuando llegó no sabía ni contar hasta tres, tenía problemas de aprendizaje, pero iba evolucionando por la contención de una familia. Nos dijeron que íbamos a tener serios problemas, pero no nos importó nada”, afirmó convencido Raúl y agregó: “Y esa nena con problemas de aprendizaje, terminó la primaria, se recibió de Técnica Agrónoma y hoy tiene 29 años y nos va a hacer abuelos por segunda vez”.
   “En condiciones normales no hubiésemos pensado en adoptar alguien de 8 años. Eso no significa que todo sea color de rosa: tuvimos y tenemos todas las alegrías y preocupaciones que puede dar cualquier chico a partir de esa edad. Pero es importante pensar que un chico con 5, 8, 12 años tiene una posibilidad para un matrimonio y para él mismo. No le estamos haciendo un bien al chico, sino que es mutuo; y estamos a tiempo. Pensamos en un bebé porque creemos que es la única salida, que así lo vamos a hacer a nuestra forma, pero no es así”, reflexionó Raúl.

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/03/23/metropolitanas/AREA-04.html

sábado, 5 de abril de 2014

Padres e hijos que se buscan

              PADRES E HIJOS QUE SE BUSCAN
 
     ¿Hay amor más grande que el que puede encontrarse en el seno de una familia? Cuando eso existe, tanto padres como hijos salen enriquecidos por una relación plena, respetuosa, que permite crecer y confiar en el mundo. Pero sabemos muy bien que hay todavía, y en particular en nuestro país, una gran cantidad de adultos que sueñan con ser padres y formar una familia con niños que, aunque no sean de su propia sangre, quieren ardientemente aprender a querer, y que también hay, del otro lado, muchos chicos que siguen esperando ese milagro de tener el derecho de pertenecer a una familia.

     La adopción, una palabra maravillosa, es, sin embargo, la pantalla detrás de la cual ocurre un complejo entramado de voluntades y de disposiciones legales, de ideologías y posiciones filosóficas que colocan el debate a veces lejos de donde debería estar. Cerca del niño desamparado, o necesitado de una familia.

     A pesar de que en la Argentina existe la ley nacional de adopción 24.779 - según la cual todos los niños y adolescentes privados de su medio familiar o cuyo superior interés exija que no permanezcan en ese medio tendrán derecho a la protección y asistencia especial del Estado entre cuyos cuidados se encuentra la adopción-, esto no significa que en la práctica estén resueltos los infinitos pasos que llevan a una feliz resolución de cada caso. Y el tiempo que los niños en adopción pasan en los hogares de tránsito, cuanto mayor sea, más juega en contra de una adaptación plena si llega a ser adoptado. Muchas veces los adoptantes solo quieren niños muy chicos, bebes si es posible, y no buscan chicos mayores, grupos de hermanos o niños con alguna discapacidad.

     Uno de los objetivos de la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Dnrua) es, justamente, lograr contar con un registro nacional que facilite la inscripción de los postulantes en su lugar de origen, y que esto los habilite a adoptar a un chico de cualquier otra provincia. Esto contribuiría también a terminar con otra problemática íntimamente vinculada con la adopción: el crecimiento del tráfico de menores y el abuso de la entrega directa, absolutamente ilegal.

     A pesar de todo el amor que tienen para dar, a los postulantes a padres les falta mucha preparación y, también, hasta olvidan que la materia prima sobre la que se enfocan todos -futuros padres, jueces, organismos sociales y ONG- es la vida de un chico.

     Es mucho lo que se ha avanzado, sin embargo, los expertos están de acuerdo en señalar lo que falta todavía para mejorar el circuito de la adopción: acortar los plazos judiciales, brindar todos los apoyos necesarios para que las familias de origen puedan cuidar a sus hijos, que los jueces puedan hacer buenas evaluaciones de las familias de origen y de los matrimonios del registro. Y que muchos chicos empiecen a sentir que ellos sí son los elegidos por padres que quieren serlo definitivamente..

Sábado 05 de abril de 2014 | Publicado en edición impresa de "La Nación" de Buenos Aires. Suplemento Editorial. Comentario Editorial

"Fue como haber tenido cuatrillizos de golpe"

"Fue como haber tenido cuatrillizos de golpe"
La experiencia de aprender a ser familia con niños que ya traen una historia, una personalidad y mucha necesidad de amor

Se convirtieron en padres de un día para el otro. Si bien hacía años que estaban esperando esa llamada que iba a cambiar sus vidas para siempre, nada podía prepararlos para ese cambio copernicano de 180 grados.
Carlos Britto y su mujer, Rosana -de Santa Fe, probaron un tiempo tener un bebe, con métodos de fertilización, y después de varios intentos fallidos empezaron a barajar la posibilidad de adoptar. Como todas las parejas, lo primero que pensaron era que querían a un bebe, pero al ver que los plazos se alargaban fueron ampliando los horizontes. "Nos inscribimos en el registro de Santa Fe y fuimos ampliando las edades. Nos sumamos a un grupo de padres que adoptaba a chicos mayores, y desde un hogar nos contaron la historia de unos hermanitos que estaban en Villa Constitución esperando para una adopción plena", cuenta Carlos, que era chofer y también hacía varias changas. Rosana, por su parte, trabajaba en un bazar.
Maxi (13), Lourdes (11), Bruno (7) y Sofía (5) estaban a la espera de formar una familia. "Nosotros estábamos anotados para uno, y de pronto nos dijeron que eran cuatro. Después de pensarlo dijimos que sí sin siquiera haber visto una foto de los chicos", cuenta Carlos.
Se pusieron en contacto con la Secretaría de Niñez de Villa Constitución en septiembre de 2009, para iniciar los trámites correspondientes. "Yo ya los sentía como propios. Sentía que ellos me estaban buscando", agrega Carlos, quien no tenía preparada la casa para recibirlos, pero sí el corazón. "Teníamos un dormitorio a medio hacer, pero como vengo de familia de constructores, en menos de dos semanas hicimos los dos dormitorios", agrega.
A las dos semanas, el juez los llamó de improviso para avisarles que la situación de los chicos había cambiado y que se los podían llevar a su casa. "Fue un cambio de vida rotundo. Porque yo no soy una persona que tiene mucho dinero y con mi señora nos arreglábamos bien con los dos trabajos. Con la llegada de los chicos me quedé sólo con el trabajo de chofer y ella renunció al suyo. Así que fue un esfuerzo económico enorme. Tuvimos que salir corriendo a buscarle escuela a los cuatro, comprar mochilas, guardapolvos, ropa, colchones y camas", agrega Carlos, a la vez que destaca la gran respuesta positiva por parte de la familia, los amigos y la gente del barrio.
Es que tuvieron que aprender a ser padres a los tumbos, acompañando a los chicos en este proceso, enfrentando berrinches y silencios. "Fue como haber tenido cuatrillizos de golpe. Mis hermanos me ayudaron mucho, me aconsejaban y también el grupo de padres al que pertenecía funcionó a la perfección en términos de contención", agrega Carlos, que todos los días besa a sus hijos antes de irse a dormir.
Hoy Carlos vuelve a su casa después del trabajo y la encuentra repleta de chicos: sus hijos más algunos otros amigos, y no puede más que sonreír. "Los chicos están bien por suerte", dice, con la esperanza de que otros también se inclinen por este camino.
Es un día de sol radiante. Feriado. Mediodía. Las familias empiezan a llegar al parque General Paz cargadas de comida, juegos y juguetes, dispuestas a compartir la jornada. Son tres matrimonios que adoptaron por separado a 4 hermanos y que hacen todo lo posible para que puedan mantener ese vínculo fraternal.
Oriundos de Tartagal, Salta, estos cuatro hermanos se encontraron en edad de ser adoptados cuando tenían 4, 6, 7 y 9. La jueza hizo todo lo posible para que fueran todos juntos, pero al no conseguirlo decidió que al menos, los dos más chicos fueran con la misma familia.
Así fue como Yanina y Fernando (esperaron 3 años) adoptaron a los más chicos; María Angélica y Sergio (esperaron 9 años), a la nena de 7, y Sandra y Armando (esperaron 5 años) -que ya tenían a un hijo biológico de 14-, al nene de 9. Después de un año de haber formado un nuevo hogar junto a sus hijos comparten experiencias y disfrutan de verlos jugar a su lado.
"Al principio querían verse y hablarse todo el tiempo, y ahora están más tranquilos. El saber que pueden verse y hablarse cuando quieran los tranquiliza", explica Yanina.
En lo que todos coinciden es en lo revolucionario que es el acto de adoptar en sus vidas cotidianas. "Es todo rápido. Te llaman por teléfono y tenés que decidir ahí ya si querés a los chicos. En una semana te cambia la vida", agrega Fernando.
Por su parte, María Angélica cuenta que la llamaron al trabajo por una nena de 7 que había repetido de año por falta de contención y que eso la conmovió. "Ella se soltó enseguida y me llamó la atención que era igualita a mí. Y ahora somos inseparables, es muy familiera."
Lejos del miedo popular a que adoptar a un chico más grande puede traer problemas de relación en cuanto a su historia y su personalidad, Sergio sostiene que es una ventaja que conozcan su pasado.
Los tres matrimonios participan de las reuniones de la ONG Anidar, donde reciben acompañamiento y comparten sus vivencias con otros padres que están atravesando situaciones similares. "La verdad es que el Estado no te contiene cuando adoptás a chicos más grandes, no tenés un teléfono al cual llamar y te quedás solo frente a la angustia", denuncia María Angélica.
"Si me llaman por algo es", pensó Armando cuando recibieron la llamada. Ellos estaban anotados para un chico de hasta 6 años, y los llamaron para avisarles que uno de 9 necesitaba una fmailia. Dijeron que sí.
Para los padres, ensamblar la historia del niño y sus raíces, respetando su propio recorrido, es un trabajo diario que requiere amor y comprension para poder armar juntos una nueva familia."¿Ustedes hablan otro idioma? No te entiendo. Nos preguntaba cuando recién llego. También si éramos ricos y esa es la fantasía que ellos tienen por las películas. Entonces eso deseos e imaginarios terminan chocando con la realidad", agrega Armando.
Para Sandra, cada caso es especial y por eso hay que tratarlo individualmente. "Todos los chicos son diferentes y vienen de historias diferentes. Nosotros ya teníamos un hijo que también se tuvo que adaptar a este nuevo hermano, pero hoy estamos todos muy contentos", resume, mientras los hermanos juegan, se hacen regalos y se muestran dibujos.
Tres familias unidas por el amor fraterno que en este mediodía funcionan como una gran familia llena de sonrisas y caricias para dar.ß.

Sábado 05 de abril de 2014 | Publicado en edición impresa La Nación de Buenos Aires.

domingo, 30 de marzo de 2014

Donde saber mas y prepararnos mejor

-ANIDAR
www.anidar.org.ar

-FAMILIAS DE ESPERANZA
www.familiasdeesperanza.com.ar

-REGISTRO UNICO DE ASPIRANTES CON FINES ADOPTIVOS
http://www.jus.gob.ar/registro-aspirantes-con-fines-adoptivos/registros-de-la-republica-argentina.aspx

-COMO ES UN NIÑO Y JOVEN A CADA EDAD
http://www.uchicagokidshospital.org/online-library/content=S05282

-CONVOCATORIA PARA QUIENES DESEAN ADOPTAR
http://www.jus.gob.ar/registro-aspirantes-con-fines-adoptivos/convocatorias-publicas-de-postulantes.aspx

-REGISTRO R.U.A.G.A. PARA LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
http://www.buenosaires.gob.ar/tramites/inscripcion-en-el-registro-unico-de-aspirantes-guarda-con-fines-adoptivos-ruaga

-REGISTRO PARA LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
http://www.scba.gov.ar/servicios/adopciones.asp

-REGISTRO PARA LA PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO
En Facebook grupo: Rua Tdf Registro Provincial De Adopción